25 de diciembre de 2008

DESEOS EN NAVIDAD Y AÑO NUEVO

Para esta época de cada año, tenemos a cuestas tantos compromisos de tipo familiar, social, laboral y económicos que a veces quisiera pensar en que nuestras vidas a medida que vamos creciendo y madurando debería ser más calmada para tener la oportunidad de disfrutar como seres normales de un merecido descanso.

Cuando muy joven definí lo que sería en el futuro y puse todo mi empeño en llegar hasta donde estoy, lo hice pensando en tener una manera de enfocar la vida y sus diferentes manifestaciones, conociendo muy de cerca el ser humano y tratar de descifrar los efectos de los diferentes comportamientos en esa misma vida y poder comprender los mecanismos de la salud y la enfermedad para así tener herramientas acordes con la persona y darle la ayuda necesaria para su bienestar y felicidad.
Hasta ahí, muy clara la perspectiva de mi misión y más que suficiente motivación para seguir adelante, lo cual me ha hecho crecer en el amor a la profesión y a la humanidad. Sin embargo hay que considerar que muchas profesiones u oficios tienen la enorme responsabilidad de velar por el bienestar de los demás en estas épocas de fiestas, alegrías y jolgorio sin poder compartir con amigos ni familiares.

Ahí es claro el mecanismo de compensación del universo, mientras unos se divierten otros laboran, mientras a unos les sobra a otros les falta, mientras unos pierden es porque otros ganan. Por lo cual es importante que en medio de todos estos festejos, deseos y buenas nuevas para navidad y el año que pronto inicia, sepamos que siempre hay gente encargada de nuestro bienestar y que deseemos de verdad verdad, de todo corazón paz, bienestar, prosperidad y éxitos a toda persona, sea amiga, pariente, vecina o desconocida.

Si todos en este mundo nos encargamos de desear bienestar, paz y felicidad, imaginémonos la inmensa oración generada y los efectos benéficos que esto provocaría en la humanidad.

En este sistema actual de problemas, violencia, calentamiento global, crisis financieras mundial, enfermedades, guerras, crisis familiares, y todo lo que a diario vivimos, reconocemos que es consecuencia de nuestra misma condición humana, que muchas veces en forma egoísta se trata de "progresar" sin mirar a quienes estamos afectando con nuestras acciones, básicamente el mundo gira y gira y no nos percatamos que nos estamos involucrando cada día en nuestra propia destrucción.

Propongo a cada uno una reflexión sobre qué podemos hacer para ayudar un poco a disminuir el daño que estamos ocasionando, considere en su propia conciencia qué, a quién y de qué manera afecta su conducta y sus decisiones al entorno y cuando observe que no hay efectos malintencionados sobre los demás, va por buen camino.

Así que este es mi grano de arena a considerar en esta época, además de los consabidos FELICES PASCUAS Y PRÓSPERO AÑO NUEVO, que casi todo el mundo repite, mejor
DESEO CON MUCHA FUERZA QUE DIOS NOS DE SUFICIENTE LUCIDEZ PARA RECONOCER NUESTROS ERRORES Y RECONOCER DÓNDE ESTA LO BUENO EN TODO LO QUE HACEMOS.

Admiración, aprecio y reconocimiento a todos los que les toca trabajar en estos días (cualquiera sea su labor).
Felicidades a todos, y éxito en todo lo que emprendan.
Agradecimiento especial a todos mis lectores ya que son la motivación necesaria para seguir adelante.