30 de enero de 2008

PREVENCION DEL SUICIDIO: REFLEXION OBLIGADA

Después de un merecido descanso, regreso a mi actividad en el blog, no sin antes desearles a todos que tengan éxito en el año que recién comenzó.

He estado analizando en detalle información estadística relativa a la problemática en jóvenes y me encuentro con cifras escalofriantes:
La OMS ha advertido sobre la degradación del estado de salud entre los jóvenes en los últimos años.
El suicidio es la 3ª causa de muerte en la población adolescente y la 1ª en los adultos jóvenes.
Algo debe estar pasando en la juventud y esto debe llamarnos la atención y preocupar a autoridades en salud.

La OMS reporta aproximadamente 1.000.000 de suicidios al año en todo el mundo y en la última década en nuestro país, la tasa de suicidios ha estado entre 4 a 5 muertes por cada 100.000 habitantes.
En el 2003, segun datos de medicina legal, el suicidio fue el 6% entre todas las muertes violentas. El informe concluye que el suicidio es una de las 5 principales causas de muerte entre los 15 y 19 años de edad.


Con respecto a estos datos estadísticos, parece que pertenecer a estratos bajos, pobres o sectores humildes brinda cierto margen de seguridad en cuanto a la decisión de suicidarse, ya que resulta que los estratos altos, pudientes que todo lo pueden, tienen más tendencia al suicidio.

Esto parecería paradógico, pero realmente no lo es tanto; ya que el niño que crece en medio de dificultades, aprende a conocer, interpretar y manejar crisis desde su infancia lo cual lo hace convivir con todas estas situaciones y resuelve los retos que le plantea su condición y al llegar a la edad adulta, afronta cualquier revés (económico, sentimental, laboral,etc).

En cambio, vemos la equivocación de muchos padres y madres que creen que colmando la vida de sus hijos con todas las cosas materiales que estos desean y exigen, estan cumpliendo con sus deberes. No se percatan del mal que le producen a los futuros adultos de mañana que al acostumbrarse a que siempre hay alguien que les provee todas las soluciones a sus problemas, no aprenden a manejar crisis y menos a afrontarlas debidamente. Así que al primer revés (económico, sentimental, laboral, etc) toman el camino equivocado : el suicidio.

Es pertinente preguntarnos hoy, si lo que hacemos como padres es lo adecuado en nuestra tarea de guía, orientador, educador hacia nuestros hijos.
En nuestro afán desmedido de que nuestros hijos no "sufran" lo que nos tocó a nosotros en la niñez, le proveemos y suplimos todas sus necesidades. No sería mejor que "sufrieran" un poco como forma de enseñanza para aprender a manejar crisis?.

Desde cuando mis hijos estaban muy niños aprendí, que muchas veces debemos negarles sus peticiones ; unas veces cuando no tenemos realmente con qué cumplirles (es fácil) y las otras veces a sabiendas de que sí posees lo que están exigiendo (más difícil).
Con esta actitud aprendes como padre y enseñas a tu hijo: Aprendes a conocer como reacciona el hijo ante una demanda insatisfecha (comprensión o insulto) y puedes hacerte una imagen de su futuro ante crisis posibles. A la vez enseñas a tu hijo, el valor de las cosas y la creatividad sana para obtener ganancia de situaciones desfavorables.

No debemos perder de vista nuestro papel, como guías de nuestros hijos, quienes van a ser los guías de sus hijos, nuestros nietos. Y lo que sembremos hoy será lo cosechado en el futuro.

No le demos a nuestros hijos la solución a sus problemas, démosle las herramientas para que ellos solucionen sus problemas, es posible que los estemos liberando de una fatalidad anunciada.

Le es fácil a usted, negarle algo a su hijo, teniendo en sus manos la solución, sólo para irle enseñando como parte de su aprendizaje??